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Edificios de energía cero en España



El sector de la edificación representa el 40% del consumo energético de la Unión Europea. La reducción del consumo de energía en este ámbito constituye, por tanto, una prioridad en el marco de la Estrategia Europea 2020 (aprobada por el Consejo de Europa el marzo de 2007) conocida como 20-20-20 para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador.

Esta estrategia marcó 3 objetivos claros:

  • Reducir emisiones de gases invernadero un 20% respecto 1990

  • Llegar a una contribución del 20% de Fuentes renovables en el consumo final de energía de la UE el 2020

  • Aumentar la eficiencia energética con la finalidad de ahorrar un 20% del consumo energético de la UE para el 2020

La directiva de eficiencia energética de edificios (EPBD 2002/91 CE) no fue traspuesta de forma completa en muchos estados miembros de la UE (España incluida) antes del 2008 (cuando estaba requerido hacerlo en 2006) por lo que la comisión europea propuso una modificación de la legislación, adoptada en mayo de 2010.



Esa directiva modificada (2010/31/EU) señaló que su implementación reduciría el consumo total de la energía de la UE en un 5,6% y crearía entre 280.000 y 450.000 nuevos puestos de trabajo gracias a medidas implementadas para 2020.

Esta nueva versión de EPBD instaba a los estados miembros a:

  • Para finales de 2018 los edificios públicos de nueva construcción fueran de consumo energético casi cero y para finales del 2020 este requerimiento fuera obligatorio también para los nuevos edificios del sector privado.

  • Establecer un sistema de referencia de los estándares nacionales de eficiencia energética para verificar los niveles óptimos de coste usados en los Estados miembros, para comparar esos estándares y supervisar su evolución.

  • Los certificados de eficiencia energética también fueran obligatorios para el alquiler y venta de cualquier propiedad.

  • Elaborar planes nacionales para incentivar a los propietarios a que realizasen mejoras de eficiencia energética en dichos edificios.

Hay que diferenciar el concepto nearly Zero Building (nZEB) del concepto Net Zero Building (NZEB), que hace referencia a un edificio con un balance de energía cero. Es decir, la cantidad de energía utilizada por el edificio anualmente es aproximadamente igual a la cantidad de energía renovable generada por el mismo edificio.

Conseguir un edificio nZEB básicamente consiste en 4 estrategias:

  • Reducir la demanda energética

  • Utilizar sistemas eficientes

  • Uso de energías renovables para satisfacer la demanda

  • Optimizar el uso y gestión

La UE define el edificio de energía casi nulo como:

“Edificio con un nivel de eficiencia energética muy alto (…). La cantidad casi nula o muy baja de energía requerida debería estar cubierta, en muy amplia medida, por energía procedente de fuentes renovables, incluida energía procedente de fuentes renovables producida in situ o en el entorno;”


Es una descripción muy genérica, ambigua, y por eso aunque la normativa UE establece el marco para la definición de los edificios de consumo de energía casi nulo, la aplicación final y detallada en la práctica de tal definición (por ejemplo, qué es un «nivel de eficiencia energética muy alto») es responsabilidad de los Estados miembros.

Por lo tanto, cada estado miembro, tenía la obligación de trasponer la normativa europea teniendo en cuenta:

  • Condiciones climáticas.

  • Condiciones de confort interior.

  • Rentabilidad en términos de coste-eficacia de los elementos de la envolvente y equipos instalados en el edificio.

La normativa europea obligaba a los distintos estados miembros a:

  • Definir edificios de referencia residenciales y terciarios, nuevos y existentes, teniendo en cuenta condiciones climáticas exteriores y condiciones de confort interiores

  • Definir medidas de eficiencia energética

  • Evaluar las necesidades de energía final y primaria de los edificios de referencia, antes y después de aplicar las medidas de eficiencia energética

  • Calcular los costes de las medidas de eficiencia energética durante su ciclo de vida útil prevista (costes de inversión, mantenimiento y funcionamiento, ganancias de energía producida, y costes de eliminación).


El plazo vencía este año, 2017. El pasado 2 de junio, en el Real Decreto 564/2017, el CTE definió qué es un edificio NZEB en España. Su definición es la siguiente:

“Edificio de consumo de energía casi nulo: Edificio que cumple con lasexigencias reglamentarias establecidas para edificios de nueva construcción en lasdiferentes secciones de este Documento Básico.”


En la mayoría de países, la definición del edificio de consumo casi cero asume como principal indicador la energía primaria máxima (kWh/m2 año).  Hay una comparación detallada de indicadores utilizados por los distintos países de la UE en la última versión del documento del Building Performance Institute Europe (BPIE) “Nearly zero energy building across Europe” de abril de 2015.



En países como Gran Bretaña, Noruega o España, el principal indicador son las emisiones de CO2 por unidad de superficie y año (kg CO2/m2 año) quedando indirectamente integrada la necesidad de cubrir la demanda con energías renovables bajas en carbono.


La Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP), de la que soy miembro, rechaza la definición de un edificio nZEB del gobierno español. Coincido plenamente con su opinión de que lo único que pretende el gobierno con esta laxa y poco rigurosa definición de edificio nZEB es evitar ser multado por la UE por no definir a tiempo el término, más que un intento real de determinar el mismo. Con la inclusión del CTE, la administración establece los requisitos básicos de los edificios hacia una construcción eficiente pero incumple la normativa 2010/31 en la que se determina que los nZEB deben hablar de conceptos passivhaus tales como la ventilación mecánica, hermeticidad de los edificios y debe fijar un número máximo de energía primaria.


A diferencia de lo que exige el Código Técnico de la Edificación, la excelencia en nZEB va más allá e implica establecer limitaciones en la demanda de calefacción (menor o igual a 15kWh/m); la demanda de refrigeración (menor o igual a 15kWh/m²+0,3kWh/m² para deshumidificación); la demanda de energía primaria (menor o igual a 120kWh/m²; y hermeticidad al paso de aire (menor o igual a 0,6 renovaciones/hora). Medidas que cumple el estándar Passivhaus y que pueden suponer un ahorro en la demanda de energía de hasta un 90% respecto al de un edificio convencional.

Con la definición actual, España ha pasado, en un día, de estar a la cola de Europa en edificios nZEB a ser, probablemente, el país de Europa con más NZEB. Lamentable. Espero que Europa nos estire una vez más de las orejas y España modifique la trasposición que ha hecho de la normativa europea.


Aunque indiferentemente de la normativa que nos aplique, nuestra conciencia, y nuestra economía, nos llevarán, sin duda hacia la autosuficiencia energética y el uso de energías limpias, más respectuosas con el mediomabiente y con los recursos naturales

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